Panzer PzKpfw II
En primera instancia los planteamientos sobre los carros que debían cumplir las misiones de exploración eran lo bastante flexibles como para que se planteara que los carros medios podrían llevar a cabo esas funciones sin problemas. Sin embargo el retraso en los carros medios llevó al Heereswaffenamt a buscar un carro de combate ligero que fuera equipando a las PzDiv a la espera de la llegada de dichos carros medios y luego pudiera usarse, una vez completadas las plantillas, para las misiones del batallón de reconocimiento, así que se pasó una especificación para el diseño de un carro de combate de unas 10 Tn de peso, con capacidad para portar un cañón automático de 20 mm, tripulación de tres miembros, una velocidad de unos 35-40 km/h y un blindaje frontal de 15-20 mm.
Las primeras series (Ausf A1, A2, A3 y B) fueron muy cortas ya que se usaron para ir testando los problemas sobre la marcha y en esencia parecían una versión algo agrandada del Pz I, siendo aceptado como modelo definitivo el modelo Ausf C, que dejaba de lado la suspensión de estilo Carden por una suspensión de muelles para cinco ruedas independientes, una rebaja en el perfil del chasis que reducía la silueta y un incremento en el blindaje de los 15 mm iniciales a 30 mm. El motor finalmente elegido era un Maybach de 140 hp.
Si bien el Pz II era una máquina mucho más capaz que el Pz I, tenía un potencial en combate bastante reducido. Su arma principal apenas era suficiente para enfrentarse a autos blindados y objetivos al descubierto, y aunque se planteaba el uso de proyectiles explosivos el peso del propio proyectil era demasiado reducido como para suponer una amenaza seria a fuerzas medianamente protegidas. Eso sí, de nuevo estamos ante un vehículo sencillo y barato, susceptible de construirse en grandes series y poco tiempo y que, de acuerdo a los estándares de 1937, estaba bien capacitado para las misiones de exploración que asumiría una vez las PzDiv recibieran suficientes carros medios.
Mecánicamente suponía un importante avance desde el Pz I, siendo una máquina muy fiable y bien concebida. Dado además que se pasó casi enseguida de la primera versión a la Ausf C se corrigieron muchos errores de diseño en el chasis, empezando por una suspensión simplificada y muy resistente. El armamento puede parecernos hoy muy reducido, pero de acuerdo a los parámetros del momento se trataba de un vehículo con una pegada considerable para su peso y velocidad.
Sin embargo el Heer aún no tenía un verdadero carro de combate.
En primera instancia los planteamientos sobre los carros que debían cumplir las misiones de exploración eran lo bastante flexibles como para que se planteara que los carros medios podrían llevar a cabo esas funciones sin problemas. Sin embargo el retraso en los carros medios llevó al Heereswaffenamt a buscar un carro de combate ligero que fuera equipando a las PzDiv a la espera de la llegada de dichos carros medios y luego pudiera usarse, una vez completadas las plantillas, para las misiones del batallón de reconocimiento, así que se pasó una especificación para el diseño de un carro de combate de unas 10 Tn de peso, con capacidad para portar un cañón automático de 20 mm, tripulación de tres miembros, una velocidad de unos 35-40 km/h y un blindaje frontal de 15-20 mm.
Las primeras series (Ausf A1, A2, A3 y B) fueron muy cortas ya que se usaron para ir testando los problemas sobre la marcha y en esencia parecían una versión algo agrandada del Pz I, siendo aceptado como modelo definitivo el modelo Ausf C, que dejaba de lado la suspensión de estilo Carden por una suspensión de muelles para cinco ruedas independientes, una rebaja en el perfil del chasis que reducía la silueta y un incremento en el blindaje de los 15 mm iniciales a 30 mm. El motor finalmente elegido era un Maybach de 140 hp.
Si bien el Pz II era una máquina mucho más capaz que el Pz I, tenía un potencial en combate bastante reducido. Su arma principal apenas era suficiente para enfrentarse a autos blindados y objetivos al descubierto, y aunque se planteaba el uso de proyectiles explosivos el peso del propio proyectil era demasiado reducido como para suponer una amenaza seria a fuerzas medianamente protegidas. Eso sí, de nuevo estamos ante un vehículo sencillo y barato, susceptible de construirse en grandes series y poco tiempo y que, de acuerdo a los estándares de 1937, estaba bien capacitado para las misiones de exploración que asumiría una vez las PzDiv recibieran suficientes carros medios.
Mecánicamente suponía un importante avance desde el Pz I, siendo una máquina muy fiable y bien concebida. Dado además que se pasó casi enseguida de la primera versión a la Ausf C se corrigieron muchos errores de diseño en el chasis, empezando por una suspensión simplificada y muy resistente. El armamento puede parecernos hoy muy reducido, pero de acuerdo a los parámetros del momento se trataba de un vehículo con una pegada considerable para su peso y velocidad.
Sin embargo el Heer aún no tenía un verdadero carro de combate.

No hay comentarios:
Publicar un comentario